El cuidado de los dientes como primera medida para una mejor salud

Se ha demostrado que la primera fase del proceso de digestión tiene lugar en la boca, más precisamente durante la masticación. Si a una persona le faltan uno o más dientes puede empezar a tener problemas digestivos porque no desgrana adecuadamente la comida y lo que ingiere puede provocar trastornos en el estómago.

Otro punto importante es que una buena dentadura es indispensable para el habla y para la estética. Sin dientes no se podrían articular correctamente las palabras. Además, estos elementos también le aportan forma a la cara.

¿Qué significa una higiene bucal adecuada?

Una buena higiene dental implica una boca que huele y luce saludablemente. En otras palabras, el cuidado dental adecuado quiere decir que los dientes deben estar limpios y sin restos de alimentos. Asimismo, las encías deben tener un color rosado sin sangrado y buen aliento. Por lo tanto, una buena higiene bucal se puede establecer mediante la adopción de cuatro hábitos: el cepillado, limpieza con hilo dental, uso del enjuague bucal y visita periódica al mejor dentista barcelona.

Buenos hábitos adecuados para la salud dental

De acuerdo a los dentistas es necesario que una higiene bucal debe ser eficiente para una limpieza adecuada y profunda. Estos buenos hábitos pueden ayudar a prevenir problemas con los dientes o las encías y disfrutar de una boca sana. Por eso, se recomienda seguir los siguientes consejos para mejorar tu salud bucal:

  • Cepillarse al menos 3 veces al día: la mejor opción es hacerlo de 20 a 30 minutos después de la cada comida principal para evitar que los ácidos de la digestión se froten con los dientes, lo cual puede dañar el esmalte y favorecer a la aparición de las caries.
  • Utilizar cepillo y pasta de dientes adecuados: se deben elegir dependiendo del caso. Existen personas que necesitan un cepillo y una pasta dental específica debido a dientes sensibles, encías sangrantes, etc. El dentista es quien recomendará cuál es el determinado tipo para cada persona. Asimismo, pueden ser necesarios de elementos extras como cepillos interdentales, hilo dental y otros.
  • El cepillo de dientes se debe cambiar cada 3 meses.
  • Usar enjuague bucal después de cada cepillado.
  • Incorporar alimentos saludables: una buena alimentación influye en los dientes. Por ejemplo, los alimentos azucarados favorecen a la aparición de caries.
  • Visitar al dentista al menos una vez al año: de esta manera, el especialista podrá identificar los problemas de salud bucal o, como mínimo, hacer una limpieza dental a profundidad para prevenir futuras complicaciones.

La importancia de buena higiene bucal

Dado que los dientes sanos no solamente permiten tener un buen aspecto a la persona, sino también hacen que pueda sentirse mejor, comer y hablar apropiadamente, es de suma importancia tener una buena salud para el bienestar general. La higiene siempre será la principal forma para preservar la salud. Si no hay una higiene bucal diaria aumenta la probabilidad de diferentes enfermedades.

En la boca se desarrollan diferentes funciones vitales como supervivencia, relación, exploración y subsistencia. En la supervivencia está relacionada con la respiración y la alimentación, procesos biológicos vitales para todo ser vivo. La relación que permite comunicarse, hablar y reírse. La exploración que se refiere al descubrimiento de nuevos sabores a través de la boca. Y finalmente, usado como la herramienta más antigua de la humanidad, para cortar, aunque obviamente no es recomendable para la conservación del esmalte.

Una inadecuada higiene dental acarrea serios problemas

Como consecuencia de una mala higiene bucal se pueden generar complicaciones. Teniendo en cuenta que la boca es conocida como “la ventana de la salud del cuerpo”, una mala higiene puede traer más complicaciones de lo que se puede pensar, ya que el cuerpo está conectado y lo que pasa en la boca suele repercutir en todo el organismo. Algunas de las enfermedades que pueden ocurrir en consecuencia de la mala higiene bucal son:

  • Caries: es una de las enfermedades más comunes,  debido a los ácidos de los alimentos en descomposición. Si esto no se atiende, puede llegar afectar a los nervios y acabar con la pérdida de los dientes.
  • Gingivitis: otra enfermedad que afecta las encías, inflamándolas debido a la acumulación de alimentos y bacterias. Al no ser tratada podría derivar en periodontitis, una complicación más grave que causa infección.
  • Halitosis: la acumulación de bacterias, alimentos y caries se descomponen y causan mal aliento en la boca.